Atención a domicilio si la familia lo prefiere. Recogida del difunto, traslado a las dependencias funerarias y preparación del difunto.
Desde el momento de la defunción, recogida del fallecido, preparación de todo el funeral, sala velatorio, ceremonia, contratación de la sepultura y traslado al cementerio o al crematorio
Organización de la totalidad del servicio funerario.
Ceremonias religiosas y laicas.
Tramitación completa de todas las actividades administrativas “post mortem” si la familia lo desea.